La producción del francés Michel Gondry, y el libro de la bogotana Laura Restrepo; poseen relaciones que caracterizan a estos proyectos como excelentes y que también parecen extraídos de el mismo contexto: la locura, el amor y el olvido.
El filme Eterno Resplandor de Una Mente sin Recuerdos, presenta la relación sentimental entre Clementine y Joel, durante el desarrollo del filme es evidente el atractivo amoroso que nace entre los personajes, Joel Barish se enamora de Clementine Kruczynski, él afirma: "Creo que si existe una cualidad realmente seductora en Clementine es que su personalidad promete sacarte de tu mediocre vida mundana, no sé, es como subirte en un increíble meteorito ardiente que te llevará hasta otro mundo, un mundo donde todo es emocionante.
Pero no tardas en darte cuenta de que en realidad se trata de un hábil ardid para engañarte, para anularte por completo, para robarte la energía. Utiliza una técnica muy ostentosa en un sentido hortera, pero aún así te seduce. Ella se vale de tus debilidades, aprovecha tus miedos, tu inseguridad para machacarte con fuerza. Es el lado cruel de Clementine. La única forma que Clem cree que puede conseguir gustarle a la gente es follándosela, o al menos vacilándose con la posibilidad de echar un polvo. Creo que está tan desesperada y es tan insegura que antes o después se follará a todo el mundo. Qué desperdicio haber pasado tanto tiempo con una persona solo para averiguar que es una extraña"; la relación de ellos empieza muy rápido y Clementine la disfruta, pero en ocasiones ella hace de Joel objeto de adoración ante sus ojos, a veces lo necesita, otras veces lo odia, en otros momentos actúa taciturna y puede estar amándolo y odiándolo al mismo tiempo; Clem puede ser muy amistosa y cariñosa, pero en instantes se puede convertirse en un ogro que no recuerda sus comportamiento como princesa, Barish es victima de los actos de Clem, la relación se deshace como castillo de naipes.
En la novela Delirio, de Laura Restrepo, existen dos personajes que tienen una relación sentimental, Agustina, una mujer de buen aspecto, buena familia, que amaba a Aguilar, él era un profesor de literatura, de clase media, una persona común y corriente; Agustina Londoño posee un trastorno que se hace notorio después y durante un viaje que Aguilar emprende con sus hijos Toño y Carlos -hijos de un matrimonio pasado-, al regresar Aguilar ve a Agustina muy mal, tanto así que él intenta hacerla regresar de su delirio; en ocasiones Agustina esta y no esta al mismo tiempo, a veces desea a Aguilar, en otras lo odia, lo desconoce, lo rechaza, Aguilar es la victima de la señorita Londoño pues ella actúa como su verdugo.
Entre la exitosa novela y el maravilloso filme existen relaciones tales como: la locura perseverante de Agustina y Clem, a ellas se les puede ubicar en un marco donde el amor, el odio y el recuerdo, hacen de ellas seres que olvidan a sus amados y los dan como si fuesen un segundo del reloj que paso; la insistente necesidad de Joel y Aguilar para saber el por qué de ese deplorable estado con su respectiva mujer; en un momento del libro y de la película ambos hombres sienten que son invisibles ante los ojos de sus parejas, también se puede apreciar las transformaciones que sufren Clem y Tina en sus personalidades, Clementine marcaba sus cambios de personalidad de acuerdo al color de tinte que usaba, y Agustina lo demuestra llenando crucigramas; tanto Aguilar como Joel sienten que tienen parte en el desarrollo de la locura de sus parejas; Clementine y Agustina también odian cosas que antes habían dicho que estaban bien, Agustina después de haber estado de acuerdo con las paredes verde musgo de su apartamento, piensa que debe cambiarles de color, Clem odia detalles de la personalidad de su amado, detalles que antes decía que amaba; ambas mujeres tenían costumbres en relación, tales como los lugares de citas de con sus novios, Agustina iba con sus parejos al Crem Helado de la calle 100, y Clem llevaba a sus novios al rió Charles cuando este estaba congelado; tanto Joel como Aguilar acuden a la medicina, Aguilar para descartar la locura de su mujer y Joel para olvidar a su mujer. Ambas obras presentan la relación entre la memoria y el olvido, en el libro, Agustina por instantes olvida a Aguilar por completo, pero él ve en su mujer que todavía le queda algo de él en ella, en el filme, los médicos tratan de borrar de la memoria Joel a Clem pero ven que en momentos queda rastros de ella en él; ambos varones no consideraban a sus mujeres como futuras madres.